Sonríe pero con sinceridad, mirando a los ojos de los demás y buscando la verdad.
Sonríe hoy porque ayer no podés, y mañana quien sabe.
Sonríe así sea sin motivo, porque no hay motivo tampoco para dejar de hacerlo.
Cuando contagies alegría y bienestar, tendrás los resultados de tu sonrisa.